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Como ser freelancer sin morir en el intento. PARTE 1

Ser freelancer fue una de las decisiones más difíciles pero más importantes de mi vida. Una decisión que no se toma a la ligera, al decir sí, estas dispuest@ a sobrellevar todo.

Para mí, fue una de las mejores decisiones. Me ayudó a definir quién era, qué es lo que realmente quería y que estaba dispuesta a hacer por alcanzar mi sueño.

Lo positivo de mis fracasos, es poder contarlos, para ayudar a otras personas, a que empiecen con el pie derecho (y no como yo). Cuando yo empecé, no tenía ni la menor idea de lo que era ser freelance o que yo, con mi forma de trabajar, lo era.

Sobre la marcha fui aprendiendo a la buena pero también a la mala, muchísimas cosas, por ello esta nota será una serie de 2, 3 o más partes (aún no defino cuantas), donde te hablaré sobre esas lecciones que tienes que saber para sobrevivir como freelancer por más de 3 años.

Primero te cuento, yo empecé a freelancear “oficialmente”, por ahí del 2013, estaba cursando el segundo semestre de mi carrera y me ofrecieron trabajar como wedding video editor. Al principio iba al lugar a editar pero después de hacerme de equipo, empecé a hacerlo desde casa, empecé a trabajar para dos empresas más y sin darme cuenta, me volví freelance. Durante estos años,  claro que trabajé en agencias, pero casi en su totalidad mi estilo de vida fue freelancear.

En la empresa que inicié, tenía un pago por boda, pero cuando emigró, descubro algo “Yo puedo ponerle precio a lo que hago, conforme a lo que sé”, también descubrí que sin horarios o sin metas, no llegaría a ningún lado.

1. Eres tu propio jefe. Es lo primero que debes entender.


Para qué tu carrera como freelancer evolucione, tienes que entender qué ahora estás solo, nadie más te dirá qué hacer, en qué horario lo tienes qué hacer, tus deadlines, qué debes planear o cómo puedes atraer más clientes. Aquí todo depende de ti y solamente de ti.

Si no tienes estrategias, si no te organizas, si no pones un orden y eres responsable, puede que logres avanzar pero créeme, llegará un punto en el que te vas a estancar, porque seguirás incurriendo en los mismos “malos” procesos, en los mismos errores.

Tienes que tener siempre presente:

“Si tú mismo no tomas en serio tu trabajo, no esperes que los demás lo hagan”.

2. Tienes que tener un sueldo. Así es, necesitas asignarte un sueldo.


¿Por qué? Bueno, tener una meta de sueldo, te ayudará a saber cuánto trabajo o no, debes tener y hacer por mes.

Esto también te ayuda a saber cuánto y cómo cobrar. La realidad es que nadie más que tú mismo podrá decirte cuanto cobrar, porque tú eres el que sabe cuánto vale tu trabajo.

Puedes guiarte de esta tabla.


¿Y cómo puedes sacar tu sueldo? Aquí te digo un modo:

1)Determina cuánto quieres ganar al año. Se realista pero tampoco pienses en pequeño, ten en cuenta tu vida actual y gastos.

2)Digamos que quieres ganar $100,000 pesos al año, esta cantidad divide un porcentaje entre tu sueldo y tus gastos. Te recomiendo que sea un 80% sueldo y 20% gastos. Los gastos son todos esos pagos que debes hacer para que tu negocio funcione y qué son importantes para poder “sobrevivir”.

3) Ahora, define cuantos meses al año trabajarás, digamos que 11 (lo cual está bien, tienes 1 mes de vacaciones), divide los $100,000 / 11 y te dará $9,090, a esta cantidad agrégale un 5%. Ese 5% lo llamaremos beneficios y como freelancer, tu no tienes un aguinaldo o utilidades fijas, así que tómalas de aquí.

4)Ya sabes qué al mes ganas $9,545. Determina los días qué trabajarás por semana, luego las horas que trabajarás al día, para saber cuántas horas trabajas al mes.

5) Divide tu sueldo mensual ($9,545) / las horas que trabajas al mes (100). El resultado, nuevamente adicionale el 5% de beneficios.

6) Ahora ya sabes cuánto vale tu hora, por tanto cuanto valen tus días, tu semana y tu quincena. Adapta tus servicios, costos y carga de trabajo conforme a esto.

7) Tienes que saber qué esta cantidad es un estándar, para que no disminuyas, a la hora de cotizar, aunque claro, puedes aumentar.

3. Eres una marca personal. Si, te vendes a ti.


En pocas palabras tu empresa, eres tú, así que debes aprender a venderte.

Tu personalidad, tu ropa, tu forma de ser, todo eso te hace diferente ¿De qué manera te van a reconocer? ¿Cuáles son los atributos que te hacen único? Véndelos.

Es normal que como marca personal evoluciones, pero evoluciona para aportar más, para aportar valor.

Tienes que recordar que aquí, si algo sale mal, el que queda mal eres tú. Pon mucha atención en tus procesos de venta y posventa ¿Cómo puedes dar ese plus a tus clientes + proyectos? Además prepárate por si algo sale mal. No sólo debes de tener un plan b o c, sino acabar con todo el abecedario.

4) Necesitas un plan de negocios.

Para algunos esto es la cosa más aburrida o tediosa que incluso te dicen que es cosa del pasado, pero sabes, la vieja escuela rocks!

Como te dije, yo al iniciar no tuve asesoría o alguna guía que me dijera cómo hacer que mi proyecto funcione, lo aprendí conforme el camino y aunque me dio mucha flojera hacer toda la parte administrativa, tuve que hacerlo.

En la escuela cometen el error de mostrarnos todo esto de la misión y visión, como la cosa más de flojera y cotidiana pero no nos dicen que son indispensables porque estas cosas son las que le dan sentido y credibilidad a tu marca.

Además esto del plan de negocios te permite conocer tu mercado, tu competencia, saber cual es tu área de oportunidad, qué necesidades tiene tu cliente y así poder fusionarlo con eso qué amas hacer.

Y no olvidemos que también te ayuda a trazar tus objetivos, generar las estrategias para alcanzarlos, saber tu camino y cuando debes tomar las decisiones indicadas para tu proyecto.

La última lección qué te dejaré por hoy (no quiero que explote tu cabeza) es:

5) El dinero es tu canal. Necesitas sanar tu relación con el dinero porque es importante pero no lo es todo.


Si decidiste ser freelancer es porque estás del otro lado, es decir, eres de ese grupo de personas que desean vivir de lo que aman, entonces ¿Tienes que hacer cosas que odias para tener siempre dinero? La respuesta es no.

Ser freelancer implica hacer muchos sacrificios para poder seguir tu sueño. Habrán días buenos y días malos, pero no entres en pánico en los días malos, no aceptes esos clientes con los que odias trabajar, no aceptes esos proyectos qué odias hacer y no aceptes por dinero, todo aquello que odias, porque, si sigues esta constante, terminaras siendo mucho más infeliz, de lo que eras antes.

Además, te llenarás de tanto proyecto qué odias, qué cuando te lleguen los que amas, no tendrás tiempo para ellos.

El dinero es tu canal para poder crear, pero no es indispensable, hay otras cosas más.


A veces deberás tomar proyectos no por el dinero que te den, si no, por el valor que están representando para ti, tu crecimiento y tu satisfacción personal.

Aunque te hablaré más a fondo de esto, en la siguiente parte de esta serie.

Por ahora aquí terminamos, si te ha gustado, házmelo saber en los comentarios, así mismo, compártelo, para que pueda llegar a más personas, ya que mi meta es poder ayudar a las personas a alcanzar sus metas y creer más en ellos, así mismo, dime si estás iniciando a esto de ser freelance o si ya llevas tiempo en ello.

Deseo que estas lecciones te ayuden a pulir o decidirte por lanzarte a esto del freelanceo, por qué ser freelance no es fácil pero tampoco imposible, todo depende de ti.

¡Muchas gracias por leerme! Hasta la próxima.

LDV: Sólo ten paciencia.

Recuerdo muy bien qué desde el primer día que supe que era emprender o ser emprendedor, algo cambió en mi. Las primeras frases que se me quedaron fueron “vas a ser tu propio jefe, vas a tener algo qué será 100% tuyo”, pero nadie me dijo lo que todo esto implicaría.

Implicaría que yo desarrollaría algo llamado “workaholic”.

Y quiero contarte cómo inició esta “adicción por el trabajo” fue cuando uno de mis primeros proyectos emprendedores, como yo le llamo “no oficiales” salió a la luz, se llamaba Creaciones eLyy. Si me sigues de muchísimo tiempo atrás, sabrás de qué te hablo, y si no, te cuento. Este proyecto se enfocaba en reutilizar materiales para crear nuevos productos.  No funcionó, pero aquí es donde empecé a tener pedidos, a mezclar este proyecto con mi trabajo, estudios y a tener que trabajar todas las horas que se necesitarán. Y creo que hasta este punto, todo “bien”, pero en el 2013/2014, llegó ElyyRg y después, mi carrera universitaria.

Empecé a trabajar cada vez más y más, y más. Fue en 2015 cuando use por primera vez una agenda. El punto es, qué yo era buenísima para ordenar mis pendientes de la escuela o del trabajo pero mi vida personal y el cuidado a mi misma, eran un caos. Todo el tiempo era trabajo, estudio, emprendimiento, comer, dormir y morir de cansancio.

Por supuesto que esto tuvo unas enormes consecuencias en mi salud. Me costó muchísimo entender qué necesitaba tiempo para mi misma, para mi cuerpo, para descansar, incluso para comer, porque yo olvidaba hacerlo.

Aunque tenía estás secuelas, hasta hace año y medio que reaccioné. Es decir, egrese de la universidad pero año y medio después, yo seguía durmiendo hasta pasadas las 2 de la mañana y trabajando sin descanso. Poniendo de prioridad mi trabajo y sólo mi trabajo, porque mi pasión,  me hacía seguir sin límite de tiempo mis proyectos.

El manejo de estrés bueno, ni tiene caso decir que era malísimo. Había días que me costaba dormir, tenía insomnio, porque al cerrar mis ojos literalmente soñaba en mis pendientes. Me daba muchísima risa cuando me acostaba a dormir y cuando por fin dormía, soñaba en cómo estaba trabajando en ese logo, en esa agenda, en cómo hacía las cosas.

Hasta que, me fui de mi ciudad 2 meses y medio, con ello, pare absolutamente todo lo que tenía que ver con mi emprendimiento. Fue la cosa más terrible que te puedas imaginar, sentí como me quitaban ese cachito de mi corazón y lo ponían lejísimos.

Fueron días de llorar, de pensar en porqué tuve que tomar esta decisión, pero esta experiencia me enseñó a soltar, y darme cuenta que si suelto las cosas, NO PASA NADA, lo que es para ti, será.

Cuando regreso de este viaje, tuve que tomar toooodo desde cero. Clientes se fueron, disminuyeron los pedidos (imagínate, fueron sólo dos meses). Fueron meses muy difíciles para mí, me reproche a mi misma:tanto trabajo hecho en ya casi 4 años, para que perdieras todo. Sin embargo, entendí “a veces se necesita parar todo para poder descubrir porque lo haces”.

Aunque en el ámbito laboral las cosas se complicaban, pues resulta que conocí más mi vida personal, me di más amor a mi misma. Empecé a ver más a mis amigos, a mi familia, a darle tiempo a mi pareja, a darle tiempo a mis sueños.

Me iba todos los días a la cama, soñando en que lo lograría, en eso que añoraba, en qué encontraría las fuerzas, ganas y estrategias para hacerlo. Todo se veía tan difuso, creo que sin el apoyo de las personas que me quieren, me hubiera costado un poco más. Recuerdo que no le encontraba sentido a muchas cosas pero ¿Sabes? Nunca fui tan feliz en mi vida, como hasta ahora.

Encontré un pequeño equilibrio, sí, lo encontré. Empecé a disfrutar tanto mi vida laboral como personal y aunque claro que no tenía el éxito que yo esperaba, yo sentía que un pedacito de éxito, se estaba logrando. Porque entendí qué se debe celebrar hasta la más mínima cosa.

Me ayudo mucho encontrar mi razón de ser y mi propósito de vida, entendí porque debía levantarme todas las mañanas a hacerlo y qué si no lograba ciertas cosas, está bien, sólo debía buscar nuevas alternativas para lograrlo.

Pero, no te lo negaré, soy la persona más impaciente del mundo y eso claro que ha provocado varias de mis frustraciones, incluso, innecesarias, sin embargo, recientemente sucedieron varios eventos en mi vida que me hicieron entender esto: descansa, no pares de soñar, no pares de trabajar y sólo se más paciente.

Tuve uno de los meses más tristes de mi vida, creo que te conté que mi abuelito falleció y no se como explicarte que no tenía ganas de nada (por ello, no escribí el mes anterior) y fue que decidí NO HACER NADA, necesitaba tiempo para mí, para sanar, para encontrarme, para entender todo y fue casi al finalizar el mes qué sucede: pude cumplir parte de mi propósito de vida, ayudar a las personas.

¡Fui invitada a dar mi primer conferencia sobre branding para emprendedores! Me costó un poco prepararme porque si me sentía desmotivada, pero entendí que debía hacerlo, qué debía dar lo mejor de mi, que esto era lo que estaba esperando y la razón de porque todo había sucedido como sucedió. Quede muy satisfecha, pero luego, vino el doblete, me invitaron a dar otra conferencia, en la que tuve 90 gentes enfrente de mi.

De verdad que nunca me sentí tan agradecida con la vida, después de pasar por tanto llanto, un poco de drama, por tanta frustración, estrés, falta de equilibrio, esto fue, como el cielo para mi. Nunca imagine que las personas me vieran como ese apoyo para sus proyectos, pero qué aún más me hicieran participe de ellos.

No puedo explicarte lo motivada y feliz que estoy, porque gracias a un trabajo qué se viene haciendo de años, aunque tuviese que parar, sigue de pie, y sigue porque no he parado de trabajar, eso sí, he aprendido muchísimas lecciones en el camino, como que también necesito tomarlo con más calma.

A veces creemos que el éxito en nuestros proyectos, se logra a través de la completa estabilidad financiera, pero lo real es que tu idea, si es buena, si trabajas en ella, si investigas, buscas y la pules, tarde o temprano alcanzará una maduración que te permitirá entender por qué ha sucedido todo.

No puedo decirte que totalmente mi proyecto es exitoso pero sí, ha subido un pequeño o grande escalón, el cual podrá aumentar si, llevo a la práctica las lecciones aprendidas, las nuevas herramientas y renuevo las estrategias.

El ser emprendedor me ha ayudado a conocerme,
a modificar malos hábitos, a desarrollar valores, pero sobre todo a vencer mis miedos.
Hoy decido, aunque a veces me cueste trabajo o me desespere, acostarme en mi cama, mirar hacia arriba, cerrar los ojos y decir:

Ten paciencia porque lo vas a lograr.

Sólo deseo que sepas que emprender no es una tarea fácil pero si muy entretenida, que te deja un montón de lecciones de vida.

Si te ha gustado qué te comparta este pedacito de mi historia, házmelo saber para que siga haciéndolo y diciéndote cuáles son esas lecciones de vida que el emprender, me ha dejado.

Deseo que tengas el descanso que mereces y la paciencia que necesitas para alcanzar ese sueño que tienes.

¡Muchas gracias por leerme! Hasta la próxima.

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