Tengo un mensaje para ti.

Como mujeres, a veces no entendemos la magnitud de lo que representa la lucha por la igualdad hasta que en nuestro centro, analizamos lo que nuestras mujeres vivieron.

Yo viví una infancia muy bonita, llena de oportunidades y nunca de limitantes, fui educada para pensar en seguir mis sueños, no temer a lo que quiero y a que si yo digo no, es no . Mi madre se encargó de que recibiera la mejor educación posible, que creciera con los mejores valores y que vistiera como yo quisiera. Tal vez sí lo dijo pero por lo menos en mi memoria nunca quedó el “compórtate como niña”, porque yo era demasiado traviesa y mi madre nunca pudo controlar qué yo me subiera a árboles, paredes, o cualquier lugar escalable.

Por su parte, mi abuela era una mujer “dura” pero que al ver a sus nietas todo esto cambiaba. Ella permitía que jugáramos, que bailáramos, que riéramos, que durmiéramos hasta pasadas las 7 de la mañana, que disfrutáramos nuestra infancia sin medida y cuando llegó la difícil adolescencia, acepto a una nieta hippie, rebelde y qué se negaba a ir a la iglesia, sin golpearla, sin herirla, sólo, queriéndola.

¿Por qué te cuento esto? Porque ya siendo un adulto, es cuando te das cuenta del sacrificio, del amor y del esfuerzo que tus mujeres hicieron por ti y que forman parte de esta increíble lucha. Simplemente quiero que el mundo se entere de lo maravillosas que son y fueron.

Mi abuela no tuvo calzado hasta los 15 años, no conoció el estudio, no conoció qué es poder ser una adolescente, no pudo expresarse, ser ella misma. Ella creció bajo la disciplina, obedeciendo al pie de la letra lo que su padre le decía o si no, la represalia era dura. No estudió, no vistió lo que quiso, no podía decir no. Eso sí, era la más obediente y gracias a eso, disfrutaba unos instantes, sin embargo, la realidad es que a ella le eligieron marido, le eligieron su destino y ella lo aceptó, firme, fuerte y valiente.

Es verdad que si ella no lo hubiera hecho, yo no estaría aquí, pero ¿Qué hubiera pasado en su vida si ella hubiera decidido hacer lo que quería hacer? Yo se que sí, llegó a ser feliz, tuvo a una familia que la amo sin medida pero no puedo evitar pensar en el sacrificio que ella hizo.

Por su parte, mi madre fue una excelente estudiante hasta los 12 años y no dejó de serlo porque reprobará o algo así, si no, porque ella ya no pudo serlo. Mi abuela creció con la idea de que la mujer no era de estudio, era de casa y trabajo, así que, desde esa edad mi madre tuvo su primer trabajo. Ella quería ser maestra, conocer más personas, crecer profesionalmente y muchas cosas más pero, no pudo. Al igual que mi abuela, ella creció bajo la disciplina, obedeciendo al pie de la letra lo que mi abuela le decía. Estudió la carrera técnica que el resto de las mujeres de su época debían estudiar, no vistió lo qué qué quiso, aceptó a un novio controlador sólo por su apellido, pero al final, ella si se pudo casar con alguien que eligió.

Nuevamente, si todo esto no hubiera sido, yo no estaría aquí pero ¿Qué hubiera pasado si ella hubiera estudiado, si hubiera sido la maestra qué quería ser? En la actualidad, aún puedes ver en su mirada la tristeza cuando platica sobre el tema y yo no puedo nuevamente pensar en el sacrificio que ella hizo.

A veces no logramos  entender lo qué significa este día, el día internacional de la mujer. No celebramos la belleza o la delicadeza, este día es para conmemorar a todas esas mujeres que se sacrificaron por ti o por mi para que hoy, pudiéramos elegir si quiera lo que vestimos, pudiéramos decir no, pudiéramos tener una educación, pudiéramos existir en un mundo lleno de desigualdad y prejuicios.

Hoy me doy cuenta lo que representó para mis mujeres, tener que decirle no a sus sueños para poder avanzar, crecer y después traerme a mi, dejándome hacerlo.

Gracias a ellas y su fortaleza para aceptar su realidad, para seguir adelante aún sintiendo dolor o frustración, pude tener educación, pude crecer eligiendo lo que yo quise, pude expresarme, pude soñar pero más que eso, pude decidir qué sueños elegir para ir por ellos.

Y así como mis dos maravillosas mujeres, existen miles más que su sacrificio nos llevó a ser más libres, más autónomas e independientes, aunque hay que ser conscientes que miles de mujeres todavía viven en este tipo de régimen, es por eso que este día existe y que la lucha continúa.

Así qué se trata de seguir luchando y mejorando, por y para ellas, para qué el día de mañana ellas también puedan disfrutar y vivir. Me causa mucha inspiración ver cómo las mujeres estamos avanzando, estamos creciendo, estamos amándonos más entre nosotras.

Por ello y antes de terminar, quiero decirte algo:

Tú, mujer fuerte y valiente, sí hoy te hablo a ti, una mujer que sea cual sea su situación, se esfuerza por sobrevivir y ser mejor.

Por aportar algo, por dar amor, por dar cariño, por dar esperanza a los suyos, por dar una palabra de aliento, esa maravillosa mujer que aún cansada, se ha desvelado por ver bien a su familia o por tratar de mejorar su realidad y de las mujeres que la rodean.

Esa mujer que ha sabido seguir adelante aunque las cosas no se vean fáciles, qué ha sacado uñas y dientes para defender a los suyos y también lo suyo. Esa mujer que se levanta por la madrugada o en las mañanas para ir a trabajar, a estudiar o por cuidar a sus hijos.

Esa mujer que aún con miedo, cansancio, tristeza, angustia, hace las cosas. Esa mujer qué sigue luchando, sigue enfrentándose al mundo y sigue buscando un mundo mejor.

Esa mujer que también ama a las demás mujeres, que las apoya, las entiende, las aconseja, les da un espacio donde estar y sigue luchando, sigue enfrentándose al mundo y sigue buscando alcanzar sus sueños.

Hoy quiero decirte que estoy orgullosa de ti mujer por lo mucho o poco qué sientas qué has hecho porque entre todas, hemos logrado romper lo establecido, sí, también tú, aunque no lo creas de una manera u otra, alguna acción qué hiciste, ha rompido con lo establecido y eso también, te hace formar parte de esta lucha.

Vamos a tomar este día como el día en el que recordamos y agradecemos la lucha de las miles de mujeres que estuvieron antes que nosotras, que sufrieron, que lucharon, que amaron, que rieron y que lograron a pesar de todo, seguir y vivir.

Y vamos a celebrarnos todos los días, por el simple hecho de ser mujeres, de ser increíbles, de ser fuertes, de ser inteligentes y de ser valientes.

Sólo quiero que lo sepas, estoy orgullosa de ti, de ellas y de mi, por tener la valentía de enfrentar al mundo y decir, sí SOY MUJER.

By: Elizabeth Albornoz

Mi nombre es Elizabeth Albornoz, soy diseñadora gráfica de profesión, ilustradora por pasión, community manager por experiencia, promotora de la cultura maya por convicción, bloguera porque lo disfruto, dueña de mi tienda de papelería por las ganas de ayudar a todos, ama de casa de medio tiempo y la más fan de la planificación.

4 Comments

  1. ❤️ Que hermoso amiga. Te quiero mucho, sigue luchando por tus sueños y aprendiendo, más mujeres como tú ✨

  2. Erick Sánchez

    Me enorgullece tener como pareja a una mujer tan fuerte y luchadora como tu, y estar ahí en cada momento de los logros qué has hecho ❤️

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